Ahora que estamos en el periodo estival y llegan para muchos los viajes de placer, seguro que estáis acostumbrados a ir a los museos y que se os de la posibilidad de alquilar algún dispositivo de audio, por el cual podéis ir escuchando información complementaria de lo que estáis viendo. Pues bien, en Alemania, más concretamente en la Terraza de Brühl en Dresden, han montado un artilugio muy interesante. Este invento consta de un metal de ferrocarril en el cual, si apoyamos los codos y nos tapamos las orejas con las manos, escucharemos el sonido de los aviones y de las explosiones que simulan el ataque aéreo que tuvo lugar en esta zona en febrero de 1945.

Esto se consigue utilizando la tecnología de conducción ósea o lo que ellos llaman 'Touched Echo'. Los sonidos son completamente inaudibles para alguien que no esté en contacto con el metal del ferrocarril. Aquí podéis ver un video de demostración bastante interesante.

